Polémica en la apicultura por la forma en la que se crea la IGP Miel de Asturias

Según explica este colectivo, la producción media de miel en Asturias ha descendido de los 14,5 kilos por colmena en 2006 a solo 4,5 kilos en 2018. «Con este panorama de rendimientos a la baja, donde los datos oficiales demuestran un descenso imparable de la producción, es momento de luchar contra los verdaderos enemigos de la apicultura: la varroa, la vespa velutina y el cambio climático», advierten. Según apuntan, estos tres factores ocasionan «la muerte de enormes cantidades de colmenas».

Hace poco que se anunció el inicio de los trámites para la creación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Miel de Asturias y ya surgieron los primeros desacuerdos. La Unión de Campesinos Asturianos (UCA), la Asociación de Apicultores de Asturias, la Asociación Gijonesa de Apicultura y Apicultores Asociados del Principado de Asturias han emitido un comunicado conjunto en el que muestran el «malestar y preocupación del sector apícola asturiano ante la solicitud de la IGP Miel de Asturias». El caso es que se muestran en «total desacuerdo» con la forma en la que se ha iniciado la tramitación, pues sostienen que la Consejería de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca no consultó con estas entidades, que «representan a 800 apicultores, lo que supone un 53,5% de los censados en Asturias».

El sector está sufriendo este problema y, por contra, una decisión tan importante como la creación de la IGP no fue consensuada. Es más, estas organizaciones aseguran que de prosperar tal y como se ha concebido «provocaría el cierre de cientos de explotaciones».

La IGP está promovida por Promiel, que según el comunicado «cuenta con el respaldo de 69 apicultores de 1.494 censados», es decir, «lo que realmente representan los promotores de esta IGP es el 4,61% del sector».

Uno de los mayores problemas que ven es que «ningún productor podrá imprimir en sus etiquetas la palabra Asturias si no es miembro de la propia IGP». Eso quiere decir que el 95,4% de los productores deberán escoger entre integrarse en la IGP, cambiar la etiqueta de su producto con la consiguiente pérdida de confianza hacia el consumidor, o cesar en la actividad.

Las entidades que firman el comunicado afirman que de seguir adelante con esta tramitación de la IGP Miel de Asturias, «la calidad de nuestra miel quedará en entredicho y el sector hundido de forma irrecuperable. Esperamos que no sea así».

Texto: M. Menéndez. El Comercio. Foto: