Holanda convierte 316 paradas de autobús en refugios para abejas


refugios abejas ciudad

Todos podemos reconocer que las ciudades están plagadas de hormigón y que cualquier oportunidad imaginativa que aporte “verde” y biodiversidad a la ciudad ¡será bienvenida!.

Esta vez, nos tenemos que ir a la ciudad de Utrecht, en Holanda, para verificar que las autoridades están aprovechando los espacios públicos para mejorar la salud de la ciudad y aumentar los espacios verdes.

La idea, remodelar 316 paradas de autobús, equipándolas con “techos verdes”. Los techos que están cubiertos de flores de sedum (Son plantas anuales o perennes, hojas carnosas y bella floración) que actúan como un oasis para las abejas.

abejas en el urbanismo

Ya no solo se trata de dar refugio a las abejas, las plantas también ayudan a absorber el agua de lluvia, regulan la temperatura, capturan el polvo o los contaminantes del aire. Por no mencionar otros muchos beneficios, incluyendo: reducir la contaminación acústica, reducir el estrés, aumentar la biodiversidad, embellecer la ciudad, absorber el carbono y mejorar la calidad del aire.

flores para abejas
medio ambiente holanda

Aunque evidentemente la cubierta de una parada de autobús no es muy amplia, todo aporte, es bueno, y más, si tenemos en cuenta que en el centro de las ciudades los espacios verdes escasean ¡y mucho!.

Además de la remodelación practicada en la cubierta, se han instalado bancos de bambú y cambiado toda la iluminación por lamparás LED eficientes con la intención de proporcionar un espacio más sostenible.

Para tener un poco más de conocimiento del por qué se ha creado este espacio singular y dedicado a los polinizadores, deberíamos de leer el informe publicado en Nature (Estudio que trata los espacios urbanos en Inglaterra y qué está pasando con las abejas) y el estudio de Greenpeace con el título “El declive de las abejas”.

Las abejas están alcanzando un punto crítico porque se espera que cumplan su
propósito en un mundo cada vez más inhóspito

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) calcula que, de unas 100 especies de cultivo que proporcionan el 90 % del alimento a nivel mundial, 71 especies, se polinizan gracias a las abejas.

Solo en Europa, el 84% de 264 especies de cultivo depende de la polinización intermediada por animales, y 4.000 variedades vegetales existen gracias a la polinización llevada a cabo por las abejas ¡Casi nada!

producción alimentos abejas
Vía Greenpeace

Otro tema importante que se señala en este estudio reciente de la University of Michigan. Se descubrió que la proporción de abejas silvestres por sexo se volvió mucho más masculina en las zonas urbanas.

Las abejas hembra y los machos de la misma especie a menudo polinizan diferentes especies de plantas. Como resultado, una disminución en las abejas hembra tiene el potencial de limitar los servicios de polinización para parte de una comunidad de plantas determinadas.

Sin cortar que, las tasas de reproducción de las abejas y su capacidad para mantener a las futuras generaciones de abejas polinizadoras se ven afectadas.

abejas en la ciudad

Más gente en las ciudades, significa más casas y una mayor carga en el suministro de alimentos y, por lo tanto, la necesidad de más agricultura. La otra cara de la moneda es que las abejas y otros insectos polinizadores están siendo progresivamente expulsados de sus hogares naturales. Las zonas rurales están disminuyendo en respuesta directa a la propagación del hormigón. Y, a la pérdida de hábitat, se suman las amenazas de los insecticidas y el calentamiento global.

Acotar espacios en las ciudades que favorezcan su actividad polinizadora nos ayuda a todos. Al igual que plantar flores que sean más amigables con las abejas o tener un poco más de cuidado en cuándo decidimos desbrozar un jardín.

El objetivo final, es incorporar el espíritu de la apicultura en el tejido mismo de la planificación urbana (Ver artículo de colmenas modulares para observar las abejas dentro de casa), para hacer que los espacios en los que vivimos los seres humanos sean lo más acogedores y nutritivos posibles para nuestros pequeños vecinos. De este modo, las ciudades se volverán más verdes, más espaciosas, más sociales, más amistosas y, por supuesto, más vivas.

Fuente y fotos: OVACEN