La firma Api Salgueira fabrica colmenas artesanales

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Un trabajo que endulza vidas

La firma Api Salgueira fabrica colmenas artesanales en la comarca de Monterrei (Orense)
Casi por casualidad, mientras le instalaba unas puertas a un amigo, surgió la idea de construir colmenas para las abejas que este tenía. Santiago Álvarez, un joven del concello de Monterrei, poca idea poseía acerca del tema, pero tomando como muestra una ya hecha empezó con un negocio que lleva en funcionamiento tres años. A día de hoy, comenta que le ha cambiado la vida ya que se ha adentrado en un mundo que no conocía. Además, después de construir un sinfín de panales, le entró la curiosidad por saber como los pequeños animales llevaban a cabo la tarea de hacer miel y, él mismo, instaló unas cuantas colmenas.Comenta que a día de hoy no hay demasiada competencia en este sector de la carpintería ya que es un trabajo laborioso. Para construir una partida de 20 colmenas se tarda una semana trabajando ocho horas diarias. «Amigos de la profesión me dicen que ellos no harían esta labor. Les parece demasiado complicado para el beneficio que se saca», afirma Santiago. Por otra parte, es importante señalar que los precios con los que él trabaja son bajos, lo que fue muy importante para un primer acercamiento a los clientes.

El éxito le vino a este joven por el boca a boca. Gracias a esto, gente de toda la provincia se interesó por su trabajo y recurrieron a él para construir más colmenas. «Principalmente fabrico para apicultores que ya tenían colmenas con anterioridad pero que ahora están interesados en ampliar todavía más su negocio», agrega.«Hoy en día la apicultura es un sector que está en expansión. Está muy poco desarrollado en nuestra comunidad y, por ese mismo motivo, la Xunta de Galicia está ayudando a impulsar negocios en este campo», afirma Santiago. Además, añade que desde el gobierno autonómico están dando subvenciones a gente joven, menores de 24 años, por emprender en el mundo de la apicultura. Estas ayudas son de 22.000 euros para la instalación de 250 colmenas.En lo que va de año ha fabricadas en torno a 500 panales con dos medias alzas. Esto, para los que no son expertos en este mundo, significa que la colmena va separada en diferentes partes. Por un lado, lleva la cámara de cría, que es la pieza que está todo el año en el monte y, luego las alzas melarias que se ponen a partir de la primavera y se castran, es decir, se les quita la miel, a finales de agosto o principios de septiembre.«Decidí poner las colmenas en un primer momento por curiosidad, pero ahora he comprobado que sale una miel muy buena», confirma Santi, que de las diez colmenas que tiene en la actualidad ha sacado 100 kilogramos en la pasada cosecha. «Si más tuviera, más vendería», añade.«Los clientes buscan productos de calidad, que no contengan muchos azúcares y que sean naturales. Con la miel de Api Salgueira esto lo tiene garantizado al 100%», dice sonriente el joven.Debido a este éxito, para la próxima cosecha piensa ampliar aún más la producción, por lo menos hasta 80 colmenas y dejar de fabricar para los demás. «Es mas rentable producir para uno mismo que fabricarlas para otros apicultores. Con la venta de miel se vive mejor, económicamente hablando», explica. Para él, el problema que surge en esta temporada es que en Monterrei han salido muy pocos enjambres, por lo que le resulta más complicado a la hora de sacar más cantidad de producto. Unido a esto, también están los incendios que se producen en verano y que estropean la flora para la recolección de polen. Este año los precios de la miel están siendo bajos. Rondan los cuatro euros el kilo cuando es a granel. Él vende el bote de un kilo a seis euros. «Todo depende de la temporada, como en todos los productos», matiza Santiago. Su miel, además, lleva una cajita de madera con una abeja tallada echa por él mismo. Con este grabado pretende personalizar el producto y hacerlo más elegante y vistoso.Una andadura, que como la de muchos otros, comenzó de casualidad pero con la que espera trabajar durante mucho tiempo. Su propósito es poder endulzar un poco más la vida de sus clientes con la miel que producen sus abejas. Unos animalitos que «ya son de la familia».

Fuente: La Voz de Galicia. Texto: Mabel Vallamarin. Foto: Santi M. Mil