Las abejas, también víctimas del incendio de Notre Dame

Desde hace algunos años París se ha convertido en la “ciudad colmena”. Una cruzada por preservar esta especie que tenía a la famosa catedral como uno de sus más seguros hogares, hasta hoy.

Sin embargo, el infortunio, ha destruido en gran parte esta grandiosa obra gótica, llena de historia y arte, además de la religiosidad que albergaba en sus paredes como testimonio de la civilización cristiana en Europa. Una gran pérdida que llena todo el mundo, especialmente el católico y los amantes de la cultura. Y en los tejados arrasados por el fuego se encontraban varias colmenas que, por supuesto han desaparecido engullidos por las llamas.

París ha visto un aumento notable en la apicultura urbana, con más de 1.000 colmenas en lo alto de los edificios emblemáticos y jardines comunitarios en toda la ciudad.

De hecho, los demonios que representan las gárgolas de la catedral de Notre Dame habían encontrado compañía en estos minúsculos animalitos. Diligentes enjambres de abejas poblaban algunas de las terrazas de la Catedral, y también se vieron afectadas por el voraz incendio que consumió, justo, la parte superior de este ícono de la historia y la cultura parisina.

En 2018 se había hecho una inspección de las colmenas en una de las azoteas de la catedral de Notre Dame. Foto: Dimitry Kostyukov

El preocupante descenso de la población global de abejas —que cumplen la imprescindible función de polinizar las flores— ha sido la razón principal para impulsar la  iniciativa de tener colmenas en las azoteas de lugares emblemáticos, restaurantes, jardines y parques. Esta iniciativa también se ha tomado urbes como Londres o Nueva York. L

De acuerdo con el sitio oficial de la Catedral de Notre Dame, en la primavera de 2013 se formó una colmena en el techo de la sacristía, al borde del flanco sur del lugar. Esa colmena fue ofrecida por un apicultor llamado Nicolás Geant para asociar a la Catedral a la preservación de la biodiversidad dinámica y recordar ‘la belleza de la creación’.

Esta es la colmena en la sacristía de la catedral de Notre Dame. Foto: Sitio oficial de la Catedral.

Desde entonces, se fueron adecuando otras colmenas en las azoteas. El año pasado medios como The New York Times y El País de España, reportaron la existencia y cuidado de las colmenas en Notre Dame.

Los beneficios ambientales de las abejas están bien documentados. Son las responsables de la polinización de un tercio de los cultivos de alimentos del mundo.b

En las últimas décadas, sin embargo, sus números han disminuido por el uso de pesticidas, a depredadores como la avispa asiática y a la agricultura comercial, que arranca hierbas con flores, elimina los setos y reduce los arbustos para dar lugar a extensos campos de cereales como el trigo y el maíz, los cuales ofrecen poco interés para esta especie.El agotamiento de la población de abejas en algunas áreas presagia una crisis para los seres humanos. Estos insectos han llegado a ser tan pocas en algunas zonas de China que las manzanas y peras de agricultores están haciendo el trabajo de las abejas, el polen lo recogen manualmente y lo pasan de un árbol a otro.

Fuente: Semana. Fotos: Semana, Notre Dame y La Vanguardia.

Asturias, Galicia y Extremadura unidos contra la Avispa velutina

Responsables de apicultura de la Unión de Pequeños Agricultores y
Ganaderos piden al Ministerio para la Transición Ecológica un plan de
acción para controlar las especies que amenazan las explotaciones apícolas. Esta es la nota que nos ha hecho llegar la Asociación de Apicultores de Asturias:

El pasado 5 de abril representantes de UPA provenientes de Asturias, Galicia y Extremadura manifestaron al Ministerio para la Transición Ecológica la urgente necesidad de impulsar medidas
para frenar los ataques de la fauna silvestre sobre las colmenas.
En la reunión celebrada para tratar sobre los planes de actuación para las especies que depredan directamente sobre las abejas melíferas los apicultores de UPA han manifestado que además de las
especies ya conocidas como el abejaruco, el tejón o el oso desde hace unos años se añade la Vespa velutina, que a día de hoy ocupa la totalidad de la Cornisa Cantábrica y la costa occidental de Galicia. La presencia de Vespa velutina dificulta o incluso impide la práctica de apicultura y
propicia fuertes pérdidas económicas a los apicultores. También han resaltado el fuerte deterioro que la Vespa velutina causa en el medio ambiente donde se asienta, dado que su dieta se basa en pequeños insectos que son indispensables para la polinización de los cultivos y demás flora silvestre.
Entre las diferentes ideas para mejorar los resultados en la lucha contra velutina UPA ha propuesto que el Ministerio coordine directamente las acciones entre las diferentes Comunidades Autónomas, así como la implementación de herramientas independientes para evaluar los resultados sobre el yerreno. Además UPA ha indicado que los datos remitidos al Ministerio sobre la evolución de la plaga distan mucho de la realidad, puesto que la verdadera extensión de Vespa velutina multiplica
varias veces los datos que manejan las Comunidades Autónomas.
La revisión de la Estrategia para el control, gestión y posible erradicación de Vespa velutina en España ha sido otro de los platos fuertes de la reunión, a juicio de UPA la estrategia actual está obsoleta y no contempla los cambios de comportamiento apreciados en la especie en los últimos
años. Además, la necesidad de iniciar una campaña contundente para informar a la población y lograr la implicación de la misma, así como la urgencia de impulsar y coordinar desde el propio Ministerio campañas de trampeo a nivel nacional, es otro de los pilares del plan contra la Vespa velutina. Otro matiz expresado por UPA es que la intensidad del trampeo depende del grado de implicación de cada ayuntamiento por lo que zonas bien trampeadas son invadidas por avispas reinas procedentes de localidades limítrofes, la gravedad del problema necesita una iniciativa
jerarquizada que “obligue” a todos los territorios a trampear de forma coordinada.
Como conclusión al tema Vespa Velutina la mesa acordó que la verdadera solución pasa por la ciencia; se hace imprescindible un trabajo de investigación que de a luz una herramienta eficaz, que
consiga eliminar el avispón de forma selectiva y respetuosa para el medio ambiente y que resulte práctica de utilizar.
Para poder articular todas estas medidas de forma eficaz UPA propone la inclusión de las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAs) en los órganos del Ministerio que deliberan sobre las mismas, o en su defecto, la creación de un nuevo órgano que actúe de forma horizontal con la
Conferencia Sectorial del Medio Ambiente y la Comisión Estatal para la Conservación del Patrimonio natural y la Biodiversidad.
El Plan de Acción Nacional para la conservación de los polinizadores ha centrado buena parte de la reunión, donde además de solicitar que Vespa velutina se contemple como una de las principales amenazas para los polinizadores, UPA ha resaltado los importantes daños que el
abejaruco (Merops apiaster) causa sobre las poblaciones de abejas, mermando la función polinizadora que éstas ejercen. Recordando además, que si bien UPA comparte la necesidad de buscar un equilibrio entre las actividades agropecuarias y el medio ambiente la dicotomía abejaruco/apicultores necesita una revisión urgente, pues la especie cuenta con buenas poblaciones y el lado de la balanza que pierde siempre es el de los apicultores.
En el marco del debate surgido sobre la conciliación entre las actividades agropecuarias y la conservación de la biodiversidad UPA resaltó la importancia de legislar con espíritu constructivo, permitiendo la convivencia de ambos criterios y sin perder de vista a la rentabilidad de las
explotaciones, las cuáles contribuyen de forma indudable a la conservación de la biodiversidad. La rentabilidad de las explotaciones agropecuarias es básica en la fijación de la población rural y son
esas gentes del medio rural quienes mas directamente pueden actuar sobre muchos de los problemas que afectan a la biodiversidad. Como no, se mentó la PAC y el debate existente en el seno de la UE
sobre el carácter de estas ayudas como compensación por las limitaciones que las medidas medidas para la conservación del medio ambiente supondrán en las prácticas agropecuarias, incluso contemplando los daños causados por la fauna silvestre; a este particular UPA manifestó que si bien
toda merma de producción merece una compensación, el futuro del campo europeo no debe basarse en el subsidio, si no en la propia rentabilidad de las explotaciones, puesto que no existe mejor argumento para atraer profesionales al campo que la posibilidad de obtener rentas dignas y la
capacidad económica de abordar nuevos proyectos.
Representantes de UPA en la fotografía (de izquierda a derecha):
Jose Babiano;
Vicepresidente de sectorial apícola Cooperativas
Agroalimentarias de España.
Santiago Menéndez;
Coordinador apicultura UCA – UPA

asociacionapicultoresasturias@gmail.
Antonio Prieto;
Coordinador apicultura UPA.

Fuente y foto: Asociación de Apicultores de Asturias

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UPA-UCE aconseja a los apicultores diversificar su producción o apostar por el turismo

La organización agraria UPA-UCE Extremadura ha lanzado una guía con recomendaciones para mitigar los efectos del cambio climático en la actividad apícola en la que se incluyen medidas como la diversificación de la producción, la apuesta por el apiturismo o la movilidad de las colmenas.

Así lo ha afirmado el responsable del sector apícola de UPA-UCE Extremadura, Antonio Prieto, en una rueda de prensa ofrecida este miércoles, en Mérida, donde ha explicado los detalles de este proyecto denominado ‘Apicambio’ y desarrollado junto a la Asociación Sectorial Forestal Galega (Asefoga) con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica. De este modo, Prieto ha destacado que la apicultura es el sector ganadero que “más incidencia puede tener” respecto a los efectos del cambio climático porque, según ha dicho, la flor es “mucho más sensible” ante fenómenos meteorológicos.

Según los datos aportados por Prieto, Extremadura hay alrededor de 650.000 colmenas actualmente y más de 1.600 apicultores, de los cuales en torno al 80 por ciento son profesionales que viven directamente de la apicultura. Asimismo, ha explicado que en los últimos años y a partir de la crisis económica, los apicultores buscan “cada vez más alternativas” registrando su marca propia como apicultores profesionales para poder vender productos propios como miel, regalos hechos con cera de abeja, o cosmética natural, entre otros. En este sentido, Antonio Prieto ha resaltado que una de las alternativas para mitigar los efectos del cambio climático en la apicultura es la diversificación de la producción, más allá de la venta de miel y polen, mediante la elaboración de otros productos como propóleos, ceras, larvas de abejas para pesca o larvas de zánganos y obreras que según ha dicho, son “muy apreciadas en la cocina oriental”. Además, ha destacado el apiturismo, la apiterapia o las sesiones formativas en colegios sobre la actividad apícola, como alternativas “muy interesantes” para impulsar este sector.

TRASHUMANCIA, COOPERACIÓN Y ASESORAMIENTO

Junto a la diversificación, Antonio Prieto ha destacado la trashumancia o movilidad de las colmenas que según ha dicho, “disminuye el riesgo de consanguinidad” en las abejas, ofrece “mayor resistencia” a las enfermedades, permite acceder a una flora distinta a la que hay en Extremadura y “aumenta” la polinización. Asimismo, ha destacado que debido a la mortalidad de las abejas, para poder obtener la misma producción de miel y polen, los apicultores deben intensificar los colmenares. Junto a esta, otra de las alternativas propuesta para mitigar los efectos del cambio climático es “acercar los productos de calidad a circuitos de proximidad”, así como valorar la raza, intensificar la investigación o potenciar la contratación de seguros agrarios para que la producción apícola tenga “tranquilidad” ante cualquier incidente climático, ha indicado. Asimismo, Prieto ha señalado que la cooperación entre apicultores es una medida “efectiva” que permite al profesional acceder a más información y favorece la toma de decisiones, al tiempo que ha remarcado que Extremadura es “líder” en este ámbito ya que según ha dicho, más del 60 por ciento de apicultores están en cooperativas y más del 95 por ciento pertenecen a organizaciones agrarias. Por otro lado, ha resaltado la importancia de “potenciar” la formación y asesoramiento sobre el desarrollo del sector para “poder seguir siendo competitivos”, así como la “mejora” de la sanidad apícola ya que, según ha dicho, hay “muy pocos” productos sanitarios para curar a las colmenas de enfermedades endémicas como la varroa.

DESARROLLO DEL PROYECTO

El proyecto se ha desarrollado a través de un proceso participativo de encuestas con la cuales se ha pretendido estimar la preocupación del sector apícola en cuanto al cambio climático y sus efectos futuros, así como conocer la valoración de la población sobre las actuaciones desarrolladas por las administraciones en este aspecto e identificar los hábitos y medidas puestas en marcha por los profesionales apícolas. En este sentido, ha concretado que el cien por cien de encuestados han oído hablar del cambio climático, así como que el 30 por ciento considera que los efectos vendrán en el futuro, mientras que un 65 por ciento asegura que el sector apícola ya padece los efectos del cambio climático y el cien por cien afirma que se tiene una menor producción de miel y polen. Así, se han analizado 18 modelos con el fin de prever algunos efectos futuros que puede generar el cambio climático en el sector apícola como un aumento de temperaturas máximas y mínimas en torno a un cuatro por ciento, la disminución de precipitaciones anuales en al menos un 20 por ciento, el aumento en la frecuencia de fenómenos climáticos extremos, el desfase entre la tecnología de las abejas y las especies polinizadas o desajuste en la producción, entre otros. Prieto ha resaltado que otro de los efectos del cambio climático es la “reducción en el periodo e intensidad” de las floraciones, lo cual se traduce en “escasez” alimentaria y “empobrecimiento” de la dieta de las colmenas, algo que se agrava, según ha dicho, con efectos no climáticos como enfermedades y plagas. Por último, ha destacado el incremento de la mortalidad de las abejas en invierno, que según ha dicho, tradicionalmente era del 10 por ciento y en la actualidad alcanza entre el 25 y el 35 por ciento, una cifra que Prieto ha calificado como “preocupante”.

PRÓXIMA CAMPAÑA

Por otra parte, respecto al desarrollo de la próxima campaña apícola, Antonio Prieto ha explicado que actualmente se está desarrollando la primera fase de repoblación de las colmenas muertas en invierno. Así, ha detallado que debido a las condiciones meteorológicas adversas de las últimas semanas, la reserva de miel que había en las colmenas ha disminuido y se ha tenido que alimentar de forma suplementaria a las colmenas, lo cual conlleva un coste adicional. En este sentido, ha señalado que en este periodo, hay “muchas colmenas con un nivel de abejas importantes”, que según ha dicho, “se han comido las reservas y pueden estar muriendo de hambre” ya que, a causa del frío y el viento, “no hay néctar en el campo ni pueden entrar reservas suficientes”, ha indicado. Asimismo, Prieto ha destacado que enfermedades como la varroa, “debilitan” a la colmena, así como que la presencia del abejaruco perjudica “gravemente” a la actividad apícola, ya que según ha detallado, “crea estrés en la abeja y esta no sale”, ha concluido.

Fuente y foto: 20 Minutos.

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3611844/0/upa-uce-aconseja-apicultores-diversificar-su-produccion-apostar-por-turismo-para-afrontar-cambio-climatico/#xtor=AD-15&xts=467263

https://www.upa.es/upa-uceextremadura/uControlador/index.php?nodo=1040

Torrijas de almíbar y miel

LLega la Semana Santa, que deseamos sea feliz y santa a todos nuestros lectores, ofreciéndoles el postre más típico de éstas fechas y muy apropiadas para que las elabore un apicultor, preparado en Directo al Paladar:

Una de las preparaciones más tradicionales, las torrijas clásicas con almíbar de miel, también conocidas como torrijas sevillanas, ya que esta elaboración es una de las más populares en Sevilla.

Ingredientes

Para 12 unidades

  • Pan para torrijas o pan normal duro (rebanadas) 12 unidades
  • Leche entera 250 ml
  • Azúcar 30 g
  • Cáscara de limón 1 unidad
  • Vaina de vainilla 1 unidad
  • Canela en rama 1 unidad
  • Huevo XL 1 unidad
  • Aceite de girasol c.s.
  • Azúcar (para el almíbar de miel) 100 g
  • Miel (para el almíbar de miel) 20 g
  • Brandy (para el almíbar de miel) 15 ml
  • Agua (para el almíbar de miel) 165 ml

Cómo hacer torrijas clásicas con almíbar de miel

Dificultad: Fácil

  • Tiempo total 40 m
  • Elaboración 20 m
  • Cocción 20 m

Empezamos haciendo el almíbar echando en un cazo el azúcar, la miel y el brandy. Cocemos hasta que la mezcla adquiera un color rubio, como el caramelo. Añadimos el agua con cuidado, ya que puede salpicar y quemarnos, removemos bien y cocemos durante 10 minutos más. Retiramos del fuego y reservamos.

En otro cazo calentamos lentamente la leche, que usaremos para mojar las torrijas, junto al azúcar, la cáscara de limón, la vaina de vainilla abierta y la ramita de canela, hasta que hierva. Apagamos del fuego, tapamos y dejamos que infusione un poco. Una vez que esté casi fría podremos utilizarla y remojar las torrijas.

Calentamos abundante aceite en una sartén honda. Remojamos en leche por ambos lados cada rebanada de pan, escurrimos y pasamos por huevo batido. Freímos hasta que la torrija esté dorada por las dos caras.

Colocamos sobre papel absorbente unos minutos, emplatamos y regamos con el almíbar de miel una vez que esté frío. Se conservan perfectamente hasta el día siguiente si las cubrimos con papel de aluminio, así que podemos hacerlas con antelación para organizarnos mejor.

Fuente y foto: Directo al paladar