Castilla y León reduce las ayudas para dotar de pastores eléctricos a apicultores para protegerlos de los osos

Castilla y León reduce las ayudas para dotar de pastores eléctricos a apicultores para protegerlos de los osos

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha convocado este martes 8 las ayudas por 31.485,28 euros para dotar de pastores eléctricos a la apicultura de la región y proteger las colmenas de los osos pardos, una cantidad que supone reducir casi a la mitad los 60.000 euros de la anterior.

El Boletín Oficial de la Comunidad, el Bocyl, publica este martes la convocatoria, a la que se pueden presentar solicitudes durante un mes a partir del miércoles 9, y que se dirige a proteger las colmenas en las zonas donde está asentado el oso pardo.

Los pastores eléctricos son unos cables de bajo voltaje que funcionan con batería y que provocan calambres a los osos cuando los tocan, lo que impide los ataques a las colmenas de abejas.

Estas ayudas se establecen para evitar agravios comparativos entre las colmenas que están en zonas con presencia del oso pardo y las que estén fuera, y para minimizar el daño que esa especie pueda causar a las explotaciones apícolas de la comunidad.

Los beneficiarios son las personas físicas o jurídicas y comunidades de bienes propietarias o usufructuarias de explotaciones apícolas y son subvencionables los gastos de adquisición de equipos para dotar de pastores eléctricos sus explotaciones, que incluyen el pastor eléctrico, hilos conductores, baterías, placas solares, asisladores, tomas de tierra y estacas para sujetar el hilo.

En el caso de explotaciones apícolas cun solo asentamiento colmenero no se tendrá en cuenta el número de colmenas, y en caso de más de un asentamiento, solo se subvencionará aquellos que cuenten con al menos 40 colmenas.

La Comunidad de Castilla y León, mediante Decreto 108/1990, de 21 de junio, por el que se establece el estatuto de protección del oso pardo en la Comunidad de Castilla y León y se aprueba su Plan de Recuperación, contempla como una de las herramientas que permitan eliminar las causas de la progresiva desaparición de esta especie y posibilitar su recuperación, la indemnización de los daños y perjuicios que ocasionalmente pueda causar el oso pardo en todo el territorio de la Comunidad y que sean debidamente comprobados.

Fuente: Agroinformación. Documento Bocyl. Foto: Agroinformación.

Desastre en la apicultura canaria

Desastre en la apicultura canaria

Francisco Hernández muestra uno de los cuadros con apenas miel

No hay miel. O casi no hay. Es decir, miel hecha aquí y por abejas de aquí. El presidente de la Asociación de Apicultores de Gran Canaria, Francisco Hernández, calcula que, de media, la cosecha de este año está en un 10% de lo que era habitual. «Llevábamos encadenando tres años malos, pero como este, ninguno, ha sido nefasto», se lamenta. Solo ha habido algo de producción, «pero muy poca», en los colmenares de la mitad norte de la isla. En esos casos, en términos porcentuales, cifra la proporción en un 25% de lo que era habitual.

Hernández se pone a sí mismo de ejemplo para poner sobre la mesa la situación crítica que este año vive el sector en la isla. «Tengo en el norte unas 25 colmenas, pues entre todas no he llegado a coger sino 25 kilos, cuando en un año normal me hacían fácilmente unos 500». Y su caso no es ni mucho menos excepcional. Su queja se repite en una ganadería muy castigada, que, para colmo, este verano se vio también especialmente sacudida por los incendios, que quemaron unas 1.000 colmenas. Según Apigranca, en Gran Canaria hay registradas 10.500 colmenas que gestionan 320 apicultores.

Para Hernández, la casuística de esta bajada de producción es diversa, pero, a grandes rasgos, señala dos, una para cada mitad de la isla. En la zona sur no ha llovido nada, por lo que no hay flores y no hay miel. Tanto es así que el apicultor está alimentando a la abeja con jarabes de fructosa, algo así como agua y azúcar, pero no para que produzca miel, sino para que no muera.

Mientras, en la parte norte el daño ha venido de la mano de lo que él llama la «ruptura del ciclo normal de las estaciones». Llovió mucho en otoño, luego vinieron más de 50 días en que no cayó una gota, y cuando la abeja estaba ya en campaña, volvió a llover algo. Estos vaivenes, a su juicio, han mermado la eficiencia productiva de las abejas y, para colmo, las han hecho más vulnerables ante las plagas.

Y encima, el fraude

A este cóctel de factores se le suma el fraude. Se vende como miel canaria lo que los apicultores llaman miel china. «La poca que hay de aquí la mezclan con jarabe de alta fructosa y la cobran a 12 euros el kilo, como si fuera de aquí; están reventando el mercado». Los inspectores del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, que depende del Gobierno regional, a detectado este año varios casos, aseguran en el sector.

Texto: Gaumet Florido. Fuente y foto: Canarias7

La Guardia Civil detiene a un ladrón de colmenas en Castellón

Patrulla ROCA de la Guardia Civil

La brillante actuación que llevó a la detención de un ladrón de colmenas fue llevada a cabo por la benemérita, en el marco de los servicios que tiene establecidos la Guardia Civil contra los robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, cuando se encontraban realizando una inspección rutinaria en una explotación apícola, en un terreno rural abierto de la localidad de Vilafamés (Castellón). En el trascurso de la inspección, tras un minucioso y experimentado trabajo con diversos medios y técnicas policiales, se pudo observar que parte de las colmenas examinadas se encontraban con un número de explotación ganadera que no coincidía con el número de apicultor del propietario de la explotación inspeccionada, por lo que hizo sospechar a los agentes de que parte las colmenas allí depositadas pudieran tener una ilícita procedencia. Realizadas las investigaciones, dieron como resultado la identificación del titular del número de explotación apícola hallado en el colmenar investigado. El propietario había interpuesto una denuncia el pasado mes de septiembre en el Cuartel de la Guardia Civil de Cabanes, donde informaba del hurto de más de 130 cajas de colmenas completas en plena producción -cuadros, paneles, miel- y su pertinente ganado -abeja reina, zánganos, obreras-, las cuales habían sido sustraídas de su explotación apícola en la localidad de Coves de Vinromá, valorado todo en más de 30.000 euros. Tras diversas indagaciones se consiguió identificar, localizar y detener a un varón de 40 años como supuesto autor del hurto de las colmenas, las cuales han sido devueltas a su propietario. El detenido, junto con las diligencias instruidas, ha pasado a disposición judicial.

Desde VIDA APÍCOLA añadimos que una vez más, la benémerita demuestra que su presencia es imprescindible en todos los rincones de España.

Fuente: 20minutos. Foto: Guardia Civil

La Guardia Civil detiene a un ladrón de colmenas en Castellón

Ayudas de dos millones de euros para 1.269 apicultores y tres asociaciones del sector andaluz

Estas subvenciones del Programa Apícola Nacional persiguen, entre otros objetivos, mejorar la producción y la comercialización de los productos de la apicultura


Un total de 1.269 apicultores y tres entidades representativas del sector de Andalucía se beneficiarán, desde la segunda semana de octubre, de más de dos millones de euros en ayudas de la convocatoria 2019 del Programa Apícola Nacional que gestiona la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible en la comunidad autónoma. En concreto, los productores individuales (más de 396.800 colmenas en total) superan los 1,6 millones de euros, mientras que las asociaciones del sector rondan los 417.000 euros en subvenciones cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y las administraciones central y autonómica.

Estos datos suponen un incremento en el número total de beneficiarios del 1,7% con respecto a los incentivos de 2018 y destaca especialmente la presencia de más mujeres productoras entre quienes perciben las ayudas, pues suponen más del 50% de este aumento.

El objetivo de las subvenciones que se conceden a los apicultores es mejorar las condiciones de producción y comercialización de los productos de la apicultura en Andalucía. Entre otras actuaciones, se otorgan ayudas a actuaciones dirigidas a luchar contra la varroasis, principalmente, mediante tratamientos contra esta enfermedad autorizados por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (820.000 euros) y a través de la sobrealimentación de las colmenas y la renovación de cera (764.000 euros). Asimismo, las subvenciones se destinan también a acciones para racionalizar la trashumancia, que consisten, fundamentalmente, en la cobertura de costes derivados de seguros de responsabilidad civil de las colmenas (51.300 euros) y en la adquisición, conservación y mejora de medios de transporte y manejo de colmenas (31.600 euros).

Por provincias, los beneficiarios individuales de Sevilla encabezan el listado andaluz con 260 expedientes, 84.554 colmenas y un montante que supera los 367.000 euros. Tras este territorio se sitúan los productores de Málaga (254 expedientes, 69.837 colmenas y 295.300 euros); de Almería (169 expedientes, 56.573 colmenas y 231.450 euros); de Córdoba (141 expedientes, 45.889 colmenas y 197.200 euros); y de Huelva (136 expedientes, 50.721 colmenas y 228.400 euros). Por su parte, los apicultores de Granada reúnen 140 expedientes, 34.067 colmenas y ayudas por valor de 121.000 euros; los de Cádiz, 96 expedientes, 33.475 colmenas y subvenciones que rozan los 141.600 euros; y los de Jaén, 73 expedientes, 21.766 colmenas y casi 85.000 euros.

En cuanto a las ayudas aprobadas para las entidades representativas del sector, su finalidad es apoyar la asistencia técnica a los apicultores mediante la contratación de técnicos y especialistas (266.600 euros), de servicios de análisis de miel y productos apícolas (125.200 euros), la organización de actividades formativas (casi 19.000 euros) y la puesta en marcha de sistemas de divulgación técnica (6.000 euros).

A lo largo del presente mes de octubre, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural comenzará con la tramitación de la Orden que establecerá las bases reguladoras para las convocatorias de 2020, 2021 y 2022. Para ello, el departamento, que dirige Carmen Crespo, iniciará una ronda de reuniones con representantes del sector apícola andaluz dirigidas a consensuar las líneas de ayudas para este período.

Próximas convocatorias

A estas subvenciones se sumarán los incentivos correspondientes a las convocatorias del período 2020-2022, que se gestionarán también desde el Gobierno andaluz tras la aprobación por parte de la Unión Europea del Programa Nacional de Mejora de la Producción y la Comercialización de productos apícolas para las tres próximas campañas.

Fuente: Noticiasde. Foto: HPQG