VIAJE POR ITALIA: EL INSTITUNO NACIONAL DE APICULTURA. Por Silvia Cañas La doctora Anna Gloria Sabatini, directora del Instituto Nacional de Apicultura nos recibió con gran amabilidad y eficacia, y tras una introducción sobre las acciones y estudios del centro, organizó para el grupo una instructiva mañana, en la que además de visitar las instalaciones tuvimos la oportunidad de conocer de mano de los propios responsables algunas de las principales líneas de trabajo. El Instituto Nacional de Apicultura se creó en 1931 para atender las preocupaciones de los apicultores sobre la conservación de la abeja italiana y para la defensa contra las enfermedades de las abejas. Desde ese momento se alojó en el Instituto de Zoología de la Universidad de Bolonia, pero ya en 1997 el Ministerio de Agricultura construyó una nueva sede exclusivamente para el Instituto. Según nos explicó su directora, la construcción de este nuevo edificio ha sido una gran satisfacción, tanto por el reconocimiento de las actividades que se realizan en el centro que ello implica como porque ha permitido ampliar los trabajos y los estudios. Se rige por un Consejo de Administración compuesto por un representante del Ministerio para la Política Agraria y otro del Ministerio de Sanidad, un representante del Comité Regional, uno de la Federación de Apicultores Italianos, un criador nombrado por la Asociación Italiana de Criadores de Reinas, un representante de las personas que trabajan en el Instituto y dos expertos nombrados por el propio Consejo. El Instituto tiene competencia sobre todo el territorio nacional y sus actividades tienen varios frentes: por un lado los ensayos, análisis, y la investigación aplicada que se realiza, por otro las labores de asistencia técnica y consultoría para los apicultores y, por último, la formación a través de cursos (tanto generales como de temas especializados y dirigidos a todos los estamentos que trabajan directa o indirectamente en la apicultura). En cuanto a los servicios externos, prestan asistencia en todos los aspectos de los manejos apícolas y además el Instituto se ha convertido en un punto de referencia nacional en el análisis de productos apícolas, por lo que presta un servicio de análisis abierto a apicultores, asociaciones, industriales, cadenas de distribución, etc. Las líneas de trabajo más propias de las áreas de estudios e investigación se centran en la mejora genética de la raza ligústica (que constituye un importante patrimonio de la apicultura italiana), la patología (con estudios sobre todo de lucha contra varroasis, residuos de productos y loque americana) y los productos de la colmena (miel, cera, jalea real y polen), en los que se trabajan diversos aspectos, como la composición del producto (intentando profundizar cada vez más en ella), la tipificación botánica y geográfica, la mejora de la calidad y la puesta a punto de métodos de análisis. Tras la primera acogida en la sala de reuniones, recorrimos las instalaciones: laboratorios de análisis, microbiología, parasitología, microscopía, laboratorio de química, zona de estudio de maquinaria, aula, etc. quedando gratamente impresionados por la concepción del propio edificio y la magnifica dotación de todas las áreas de trabajo. Precisamente en el aula, que es donde se realizan las reuniones con apicultores y técnicos, tres de los responsables de los correspondientes programas de trabajo nos explicaron las principales líneas de actuación en cada uno. |  |  Xesús Asorey, presidente de AGA, y la doctora Sabatini.   Laboratorios del Instituto, en el primero se preparan las muestras y el segundo alberga todo el aparataje.  Local en el que se somete a prueba la maquinaria del mercado. | Selección de abeja italiana y patología de las abejas (loque americana) Emanuele Carpana nos explicó que el principal objetivo de esta área de trabajo es conservar y mejorar la abeja italiana, para a la vez evitar la importación de reinas del exterior que están seguros puede crear graves problemas de hibridación que escaparían de control. Recientemente los criadores de reinas de Italia han creado un Registro en el que se pueden inscribir libremente todos los profesionales, pero deben comprometerse a cumplir determinadas reglas para la conservación y selección de la raza. El Instituto hace las funciones de órgano técnico de esta agrupación, en la que en estos momentos hay unos 25 criadores inscritos (la mayor parte de Emilia Romagna, una zona con gran tradición en la cría de reinas). El Registro se compone de dos grupos, uno de criadores de ligústica y otro de criadores de sicula (propia de la apicultura tradicional de Sicilia). Consideran también importante recuperar y conservar esta abeja, ya que la importación a Sicilia de abejas italianas está haciendo peligrar este importante patrimonio natural, perdiendo a la vez una variabilidad genética necesaria. El programa de selección de la abeja italiana comprende características como la producción de miel, la agresividad y la resistencia a enfermedades (este aspecto es bastante difícil de conservar en la práctica, según nos comentó en la charla el doctor Carpana). En cuanto a la loque americana, señaló que existe una difusión y dispersión importante de la enfermedad, se ha convertido en endémica y está presente de forma latente en muchas zonas y colmenares (en algunas regiones, sin embargo, aparece todavía sólo de forma esporádica). Una de las causas para esta situación es el uso de antibióticos para la prevención (muchos apicultores hacen de forma sistemática un tratamiento preventivo en primavera y algunos incluso repiten el tratamiento en el otoño), advirtió el investigador. Están investigando, nos comentó, sustancias naturales que signifiquen una alternativa a los antibióticos, y que por tanto eviten su posible presencia en la miel, como son los aceites esenciales (con resultados no convincentes), o el ácido linoleico (con resultados discretos). Han puesto también en marcha, dados los problemas de resistencia de la bacteria a los antibióticos que parece haber en otros países, ensayos de sensibilidad con los productos utilizados normalmente pero los resultados no han mostrado una variación. Por último, advirtió que en esta enfermedad la desinfección del material apícola juega un importante papel. En este sentido, el método más moderno es la radiación con rayos gamma, con el que se obtiene un óptimo resultado. Métodos de control de la varroasis El doctor Antonio Naneti empezó explicándonos que existen problemas de resistencia al fluvalinato en todo el territorio nacional. Esta farmacorresistencia está presente en otros países europeos (España incluida) y también se cita ya en Estados Unidos. Nos comentó además que este problema se extiende a otros productos también utilizados de la extensa familia de los piretroides, afirmó Naneti.  |  |  |  |  | | Emanuele Carpana | | Antonio Naneti | | Roberto Colombo | Las circunstancias han derivado en un mayor interés de los apicultores hacia otras moléculas alternativas, sobre todo hacia sustancias naturales. Las sustancias naturales de mayor uso son, el timol y el ácido oxálico. Tuvimos a continuación oportunidad de escuchar de primera mano el modo de tratamiento que se está proponiendo en ese país. Del timol, dijo que se presenta normalmente en cristales pero la forma más habitual de utilización es el Apilife Var, un producto especialmente registrado para su uso en apicultura. Nos indicó que la forma normalmente prescrita, dos tabletas de forma simultánea sobre los cuadros en la cámara de cría, no es bien tolerada por las abejas cuando las temperaturas son altas (con más de 30º C), por lo que han estudiado una modalidad alternativa que prevé la introducción de una sola tableta cada vez, que se rompe en tres o cuatro trozos y se colocan sobre los cuadros; posteriormente se repite el tratamiento dos veces más con una semana de intervalo. En Italia, este tratamiento se realiza en general a mediados de agosto cuando ha finalizado la cosecha de miel. Con esta modalidad se obtiene un 85% de eficacia. Cuando la temperatura externa es baja la eficacia del Apilife Var desciende mucho, advirtió Naneti. Este tratamiento de verano, dada su eficacia, no es suficiente como único tratamiento anual por lo que en Italia se realiza otro tratamiento otoño-invernal complementario con ácido oxálico. El ácido oxálico es una sustancia natural, que se presenta en forma sólida (hay que tener en cuenta que es una sustancia tóxica por ingestión y que se aconseja la manipulación con guantes y mascarilla durante la preparación). Los resultados que han obtenido con el tratamiento ensayado desde el Instituto en las condiciones italianas y con el tipo de colmena y cuadro Dadant-Blatt (remarcó que esos resultados son válidos para esas condiciones) han sido muy buenos. La forma de aplicación del producto más eficaz que han comprobado hasta el momento es realizar una solución de 10 gramos de ácido oxálico dihidrato, 100 gramos de azúcar y 100 gramos de agua destilada; se aplica sobre y entre los cuadros y la dosificación por colmena depende de la fuerza de la colonia: aplican 5 ml por cuadro poblado de abejas. Naneti aseguró que un tratamiento de esta forma en ausencia de cría supera el 95% de eficacia, y desaconsejo totalmente la repetición del tratamiento con cortos períodos de intervalo ya que las abejas no toleran bien la sobredosificación (cuando la dosis es excesiva la colmena se va despoblando poco a poco durante el invierno llegando muy débiles a la siguiente estación). Nos comentó que en el norte de Italia, donde en invierno hay ausencia de cría el tratamiento es mucho mejor, mientras en el sur deben intervenir cuando la cría es mínima (a su juicio no es bueno hacer una interrupción forzada de la cría, sino es condiciones de absoluta emergencia), por lo que se ven obligados muchas veces a realizar dos aplicaciones, separadas en el tiempo, para compensar la pérdida de eficacia. La temperatura no es un factor muy importante en el tratamiento, hicieron pruebas en condiciones límites de frío y vieron que incluso a cero grados la eficacia era buena. Tecnología de la miel Roberto Colombo, en la foto de la izquierda, nos obsequió con una pequeña charla sobre alguno de los aspectos más sensibles en el procesado de la miel: cristalización, deshumidificación, calentamiento. La cristalización: depende básicamente de tres factores: el contenido en glucosa (es el azúcar menos soluble y por tanto cuanto más rica en esta sea la miel más rápido cristalizará), el contenido en agua (cuanto menor es el contenido de agua mayor cristalización) y la temperatura (cuanto más fría baja el poder de solubilidad y aumenta por tanto la cristalización). Sobre el calentamiento, dijo que es uno de los procesos más delicados, confirmando que algunos componentes de la miel como las enzimas y aromas tienden a deteriorarse con el calor y por tanto sólo se debe calentar a baja temperatura (los habituales 40º C de procesado) para reducir la viscosidad y permitir el manejo. La deshumidificación, un problema que interesó especialmente al grupo por provenir de zonas también muy húmedas, se puede hacer por diversos procedimientos: en cámara de calor con deshumidificador (en este caso no se actúa directamente sobre la miel, sino que se deshumidifica el ambiente), que es un procedimiento largo; o, a nivel más industrial, se utiliza un deshumidificador a presión, en el que se trabaja a unos 40º C, pero donde gracias a la gran presión simultánea se hace hervir la miel extrayendo el agua (están realizando pruebas para ver en qué grado esta operación puede o no afectar a algunos de los componentes del producto). |