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EspaciadorTÉCNICA/APICULTURA EN...


Con motivo del viaje al XV Congreso Brasileño de Apicultura tuvimos la ocasión de visitar la región nordeste de este gran país y conocer, tanto durante las sesiones de trabajo del certamen como en las visitas técnicas posteriores, su apicultura: una actividad joven en muchos de sus estados que se halla en plena expansión, impulsada por los programas de desarrollo y los buenos precios de la miel en los últimos años. El texto incluye unas pinceladas generales de la apicultura brasileña basadas en los datos extraídos de la magnífica conferencia de Lionel Seguí Gonçalves, así como un apunte especial del estado de Río Grande do Norte (que se ampliará en el próximo número de la revista Vida Apícola con el relato de las visitas técnicas organizadas por el representante de SEBRAE en este estado, Valdemar Belchior, y que se acompañará con el relato de la visita a una gran firma de producción de miel orgánica, Cearapi, en el estado de Ceará).

La historia de la apicultura en Brasil es muy diferente a los desarrollos más o menos progresivos que se han dado en Europa, ha sido, podríamos decir, el fruto de tres grandes transformaciones. La primera, fue sin duda la introducción de Apis mellifera, hacia 1839, en Brasil había gran diversidad de abejas autóctonas sin aguijón, pero no abejas europeas. Con la colonización y posteriores movimientos migratorios fueron llegando casi todas las razas, abeja negra , italiana, caucásica y cárnica. Se fue desarrollando una apicultura de afición, con pequeñas explotaciones y estante; la producción anual no pasaba de las cuatro toneladas.
El segundo gran vuelco llegó con la entrada de las abejas africanas (Apis mellifera scutellata) en 1956 y la posterior hibridación y africanización de las abejas europeas; híbridos que, como es conocido, son más agresivos y con unas necesidades de manejo diferentes a las que los apicultores estaban habituados. Significó un gran
 
problema en la apicultura brasileña que vivió más de diez años un verdadero caos, con muchos abandonos de la actividad y el rechazo de la sociedad por la mala prensa que tuvieron estas abejas, bautizadas por los medios como “abejas asesinas”. Llegó a partir de los setenta la tercera gran revolución de la apicultura, con una reacción de los apicultores, técnicos, investigadores y el apoyo gubernamental se estudio el comportamiento de estas abejas, se desarrollaron técnicas de manejo específicas y se formó y capacitó a los apicultores, todo ello trajo consigo la profesionalización del sector y un crecimiento que no ha cesado desde entonces.
En la actualidad, los apicultores trabajan prácticamente en su totalidad con colmenas Langstroh, con alzas o medias alzas, aunque algunos profesionales (como veremos en los reportajes del próximo número) se están planteando modificar los espacios para adecuarlos a la abeja africanizada, cuyo tamaño natural de celdillas y de individuos adultos es menor que el de las abejas europeas. Los asentamientos no tienen un gran número de colmenas y éstas se instalan más separadas, ya que se ha visto de esta forma una disminución de la agresividad. Son abejas con una gran tendencia a la enjambrazón y el abandono de las colmenas; sin embargo, a pesar de estos inconvenientes, las abejas africanizadas tienen la gran ventaja de ser resistentes a las enfermedades de la cría y a Varroa, que mantienen controlada ,con bajos niveles de infestación, lo que hace innecesario el uso de tratamientos acaricidas en las colmenas. En general son abejas muy rústicas, que se adaptan con facilidad a los diferentes ecosistemas brasileños.

Exportación de miel

El país ha pasado de ser importador de miel a exportador, se ha desarrollado una industria de equipamientos y material para apicultura y se ha puesto en el mercado, como veremos después en las páginas dedicadas a la 1ª Feria Internacional de Miel, una gran variedad de derivados de los productos apícolas.
Aunque las estadísticas internas no son todavía muy fiables, los datos recopilados entre las asociaciones y federaciones del sector, llevan a estimar la producción nacional de miel en unas 40.000 Tn al año; los principales estados productores son Río Grande do Sul, Santa Catarina, Minas Gerais, Paraná, São Paulo, Piauí, Ceará, Bahía y Pernambuco.
Los datos de exportación (más fiables, procedentes del Instituto de Economía Agrícola y la Secretaría de Comercio Exterior), indican que en 2003 Brasil exportó 19.273 toneladas de miel, un 54% más que en 2002 (12.640 Tn). Mucho más aumentó el valor de estas exportaciones, dada la coyuntura de precios elevados en el mercado internacional, que llegó a los 45.495 US$ (lo que significó un precio medio de exportación de 2,36 US$/kg), frente a los 23.141 US$ de 2002 (1,83 US$/kg).

Perspectivas de futuro

Los proyectos de desarrollo de la apicultura a nivel nacional, junto a otras iniciativas de instituciones estatales y privadas hacen prever a los técnicos brasileños que el sector apícola siga expandiéndose en los próximos años aumentando su producción y, por tanto, su presencia en el mercado internacional de miel.
Pero existen todavía aspectos que es necesario trabajar y en los cuales se está haciendo especial incidencia en los cursos de formación.
Uno de ellos, quizá el más importante en un país con perspectivas de convertirse en gran exportador, es mejorar cada vez más la calidad de la miel. Los esfuerzos en este sentido van en la línea de implementar normas de higiene alimentaria (las casas de miel que visitamos son ejemplo del fruto de este trabajo), trazabilidad y mejorar los parámetros físico-químicos o la presentación.
Otro es la promoción del mercado interno. Los apicultores están recibiendo por sus mieles precios muy altos que les está llevando invertir y aumentar sus explotaciones y que están llamando a muchos campesinos a incorporarse a la actividad. Gran parte de los esfuerzos administrativos están también directa o indirectamente encaminados a la exportación. Sin embargo, no se sabe el tiempo que durará esta situación del mercado mundial de la miel y los precios elevados, más temprano que tarde probablemente se levantará la prohibición de entrada de mieles chinas en la Unión Europea y la disponibilidad de más producto en el mercado llevará a una bajada de precios (aunque esperemos que los mayores controles sanitarios, junto a otras circunstancias que todavía persisten en el comercio internacional hagan que se mantengan a niveles todavía razonables). Mientras, el consumo de miel de los brasileños es muy bajo y habrá que buscar también ese mercado.
La normalización del material es otra asignatura pendiente que sufren sobre todo los pequeños apicultores. La falta de uniformidad de medidas hace muy complicada en ocasiones la venta de ganado, colmenas, núcleos o la mecanización de los procesos de extracción. No en vano fue, junto a la calidad tema central del Congreso Brasileño y hay en marcha iniciativas para publicar folletos informativos con las medidas estandarizadas.

Estructura organizativa

Junto al desarrollo de la actividad en los últimos años se ha ido estructurando el sector, se han formado asociaciones de apicultores en casi todos los estados brasileños, que se han ido agrupando en federaciones estatales y todas ellas en la Confederación Brasileña de Apicultura (CBA), que representa a los apicultores frente al gobierno del estado. El gran reto de futuro es ir dotando de infraestructura material a este organismo, cuyos recursos propios por el momento son todavía escasos.

La apicultura del nordeste

Las zonas de la región del nordeste que visitamos estaban básicamente dominadas por el sertão. Se trata de una vastísima zona de novecientos miel kilómetros cuadrados que abarca nueve estados brasileños (casi el doble de España; Brasil tiene más de 8 millones de kilómetros cuadrados, unas 17 veces España), de un paisaje semi-desierto y un clima seco con lluvias irregulares. La temperatura media es la más alta del país (28ºC) y la vegetación típica es la "catinga" una formación de arbustos resistentes que pierden las hojas en los períodos de seca, pero que explotan en multitud de floraciones tras las lluvias con mares de néctar para las abejas.
La pobreza del suelo y la existencia en ocasiones de largos períodos de sequía (puede llegar a estar un año sin llover) hacen muy duras las condiciones de vida en la zona, por lo que la densidad de población es muy baja.
La región tiene otras tres zonas geográficas diferenciadas: la zona de
 
mata, con lluvias más abundantes, clima templado y floresta atlántica, que recorre la zona costera del este; la zona agreste, transición entre la mata y el sertão; y el medio norte, que es una zona de transición entre el sertão y la región amazónica (más lluviosa) que se extiende por los estados de Maranhão y Piauí.
Los estados del nordeste con mayor crecimiento apícola han sido Piauí y Ceará. En Río Grande do Norte, el desarrollo es más reciente, aunque en todos ellos se abren unas grandes expectativas de futuro.
Reflejo del avance de la apicultura en el nordeste son los datos de comercio exterior donde se comprueba que esta región brasileña pasó de representar el 10% de las exportaciones totales de Brasil en 2001, al 21% en 2002 y al 32% en 2003; mientras en las otras dos grandes regiones productoras, el sudeste y el sur los aumentos de producción y exportación han sido mucho menores.
En esta primera parte de la apicultura del nordeste nos centraremos en Río Grande do Norte, anfitrión del Congreso Brasileiro de Apicultura y que tuvimos la gran suerte de recorrer gracias, como decíamos en la presentación de este especial, a Valdemar Belchior. Sobre Ceará, otra de las etapas de nuestro viaje,y Piauí profundizaremos en los reportajes del próximo número.

Río Grande Do Norte

La apicultura es una actividad muy reciente en este estad aunque se ha convertido en un gran instrumento de integración social y está en expansión creciente.
En el estado trabajan 3.000 apicultores y se calcula que el número de colmenas asciende ya a las 50.000 (en los días de nuestra visita se estaba finalizando un censo de la apicultura del estado).
Las explotaciones más abundantes son las de pequeños apicultores, con medias de 10-20 colmenas por explotación, aunque empiezan a aumentar las explotaciones medias, con unas 100 colmenas.
La producción de miel está sobre las 1.500 Tn, alcanzándose medias de 50 kilos por colmena.
La miel se vende en bidones nuevos estandarizados en las explotaciones más grandes mientras los pequeños apicultores venden, o bien
 
directamente o en cubos alimentarios de 25 kilos. Así mientras el precio al consumidor en el mercado interno es de 10 reales (unos 2,6 euros) el litro de miel (en este mercado se vende por volumen), el precio al productor para exportación es de 4,20 reales el kilo (1,10 euros).
Los apicultores están integrados en 20 asociaciones y una cooperativa para la venta de miel. Se han creado también 32 casas de miel y una industria con licencia para exportación (“entreposto”), que hasta ahora se canalizaba por los dos estados vecinos.
Las casas de miel tienen como objetivo solventar la escasez de recursos de muchos pequeños apicultores que no tienen posibilidad de comprar la maquinaria de extracción y envasado y adecuar un local. Son edificaciones equipadas con la maquinaria básica de procesado que financia el gobierno y los bancos para un grupo de apicultores (grupos reducidos) y que deben cumplir con todas las normas higiénico-sanitarias de la administración).
Otro aspecto de la apicultura que se está incrementando en el estado es el servicio de polinización. El trabajo empezó, nos cuenta Valdemar, con pequeños agricultores, pero ahora ya las grandes haciendas agrícolas se están dando cuenta del beneficio de las abejas. Un ejemplo de ello es el cultivo de melón, del que RN es el principal productor (sobre todo la zona de Mossoró) de Brasil.
Este crecimiento no habría sido posible sin la labor del SEBRAE-RN, que ha formado y capacitado a la mayoría de estos apicultores; en el último año la cifra de personas que han pasado por sus cursos de apicultura llega a las 2.000.
Los temas se centran básicamente en la calidad de miel, capacitación y gestión de las explotaciones, cursos de gestión ambiental, de redes asociativas, de estudios de costes, etc. Estos cursos se complementan con las clínicas tecnológicas (iniciativa llevada también al Congreso), en las que los apicultores (en grupos de 10-15 personas) algunos meses después de finalizado un curso y ya en sus explotación pueden resolver sus dudas.
La labor del SEBRAE se ha complementado con los bancos y el gobierno del estado. Los apicultores formados por este organismo reciben cinco colmenas del estado y créditos bancarios blandos; además, en las zonas donde SEBRAE ha hecho los cursos el gobierno construye una casa de miel (nombre que reciben los locales comunes de extracción y envasado).
Las actividades de este organismo se extenderán también el año próximo a la meliponicultura.
Un censo reciente ha puesto de manifiesto la existencia de 4.000 colmenas de meliponas en el estado. El interés del SEBRAE se centra en su preservación, ya que son abejas autóctonas que se hallan cada vez en mayor peligro.

EL SEBRAE Y EL PROYECTO APIS

El Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (SEBRAE) es una institución que se fundó en 1972 y se financia con un pequeño porcentaje de las retribuciones salariales y cuyas líneas de actuación y programas de actuación se definen en un consejo nacional formado por entidades bancarias, confederaciones de las distintas actividades (agricultura, comercio, industria), asociaciones de investigación y el ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio.
Sus principales áreas de trabajo son la formación y cursos de capacitación, facilitar el acceso a créditos, estimular la cooperación entre las empresas, organizar ferias y ruedas de negocio y fomentar todas aquellas iniciativas de actividades que contribuyan a generar empleo y renta. En la actualidad se extiende por los 26 estados brasileños en los que tiene 600 puntos de trabajo.
En Brasil es casi imposible hablar de apicultura sin que surja el nombre de SEBRAE. Prácticamente en todos los estados brasileños se han puesto en marcha programas de capacitación y formación en apicultura, se han facilitado créditos para la instalación de apiarios y se han montado ruedas de negocios. Además de las clínicas tecnológicas puestas en marcha en el SEBRAE-RN (de Río Grande do Norte).
  Recientemente el SEBRAE ha iniciado un nuevo programa de apoyo al desarrollo de la apicultura, el “Proyecto Apis”, con más cursos de formación y capacitación y colaboraciones con varias instituciones de crédito para la financiación de los apicultores. En esta nueva etapa se pretende también fomentar la aparición de nuevas pequeñas empresas proveedoras para el sector, aumentar la rentabilidad de las explotaciones, implementar las buenas prácticas de envasado en las casas de miel, o iniciar la producción de polen, própolis o jalea real a mayor escala, etc. para lo que se establecen, junto a las actividades ya habituales en este organismo, seminarios sectoriales, espacios apis en ferias y congresos, asistencia técnica y veterinaria, consultorías, estudios de actividad empresarial, como las más destacadas.


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