Colmenas en la ciudad: éxito en París

Colmenas en la ciudad éxito en ParísTal como hemos informado en otras ocasiones con respecto a la instalación de colmenas en edificios emblemáticos de grandes ciudades como Viena, Santiago de Chile, Barcelona o París, mos llega ahora, según informa EFE, que las ocho colmenas que un apicultor instaló sobre el techo del edificio de la Ópera Nacional de París han servido de inspiración a Benjamin Chaud para crear “La canción del oso”, un álbum ilustrado en el que se narra, a través de un pequeño osito, la aventura iniciada por Jean Paucton en 1981.

Todo surgió cuando Paucton, encargado del mobiliario del Palacio Garnier, uno de los edificios más emblemáticos de la capital parisina, hizo un curso de apicultura y decidió instalar unas colmenas en su tejado, sorprendiéndose a la semana de ver las mismas rebosantes de miel, en un lugar en el que supuestamente las abejas tendrían problemas para encontrar néctar y polen.

La miel de la activa colmena, que permaneció allí instalada desde 1981 hasta 2013, cuando el utilero-apicultor se jubiló después de haber cuidado ocho panales con 450.000 abejas, tenía salida en Fauchon, un popular almacén de alimentos selectos a precio de producto “gourmet”, así como en la “boutique” de la ópera.

Ahora el escritor e ilustrador Benjamin Chaud recupera esta curiosa historia urbana en el álbum “La canción del oso”, en el que un papá oso se lanza a la búsqueda de su pequeño hijo, después de que éste desaparezca del bosque al perseguir a una abeja.

Las invernales imágenes iniciales llenas de bosque dan paso, a través de las páginas, a una ciudad atestada de gente y de vehículos hasta llegar al palacio Garnier, en el que osito se ha metido persiguiendo a la abeja.

En su recorrido por el edificio, papá oso no sabe por qué todos huyen, hasta que se ve colgado de una lámpara en medio de una representación operística y con todo el público pendiente de él.

Sólo su pequeño hijo entiende la canción que se decide a interpretar, quien, tras el revuelo armado, le enseña su descubrimiento: kilos de rica miel procedente de unos panales con una asombrosa vista sobre el Sena y la torre Eiffel.